Írsele a uno el santo al cielo.
Nunca falta Dios a los pobres.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Cada malo tiene su peor.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Dios era bueno para negociante.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Hasta los animales se fastidian.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Junta de cuatro, junta del diablo.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Alforjas llenas quitan las penas.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Asno de dos, válgale Dios.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Oración de perro no va al cielo.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Confesión hecha, penitencia espera.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
A barriga llena, corazón contento.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.