El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Al tonto se le conoce pronto.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Comida hecha, amistad deshecha.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Cazador, mentidor.
Cuenta errada, sea enmendada.
Santo Tomé, ver y creer.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Andar y callar, eso es negociar.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
La vecindad es fuente de amistad.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Mala olla y buen testamento.
Arca abierta al ladrón espera.
En la necesidad se conoce la amistad.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
De refrán y afán pocos se librarán.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Hombres de noche, muñecos de día.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
En el pecado se lleva la penitencia.
La buena hija dos veces viene a casa.
En gustos y colores, no discuten los doctores.