Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
De higos a brevas, larga las lleva.
El uso es maestro de todo.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Frijoles con coles, pedos a montones.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Año derecho, de la era al barbecho.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Tres al saco y el saco en tierra.
De noche madrugan los arrieros.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
A calza corta, agujeta larga.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Cada día trae su propio afán.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Primero la firmita y luego la camita.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.