Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Van al mismo mazo.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
A cada cabeza, su seso.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
A cada santo su vela
Hacer de su capa un sayo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Empieza la tarea y luego termínala.
Lo que ha de ser, va siendo.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Mujer pecosa, mujer candela.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
A mucho vino, poco tino.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Esta lloviendo sobremojado
No se puede repicar y andar en la procesión.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Dar patadas de burro.
La sed por el oro, socava el decoro.
Más vale maña que fuerza.
Ladra de noche para economizar perro.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.