A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Oír como quien oye llover.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Lo que sea que suene.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
De cuero ajeno, correas largas.
Más raro que perro verde
Miren quién habló, que la casa honró.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Estos son polvos de aquellos lodos.
A confite de monja pan de azúcar.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Hijo ajeno, candela en el seno.
En abril, va la vieja a veril.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
El que da primero da dos veces.
Ir uno de infantería.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Los de Morón como son, son.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
No con quien naces, sino con quien paces.
El que más chifle, capador.
Calva buena, luna llena.
El que manda, manda.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Alabanza propia es vituperio.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.