Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Necio que calla por sabio que pasa.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
A palabras necias, bofetones.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Cada cual es rey en su casa.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Me lo contó un pajarito
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
A burra vieja, albarda nueva.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Vida bien concertada, vida holgada.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
A buey viejo, no se le saca paso.
A tal señor, tal honor.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Hacer pinitos.
Quien lo hereda no lo hurta.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Reflexionar tres veces antes de obrar.