Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
El hombre honrado a las diez acostado.
Ese baila al son que le toquen.
A capar se aprende cortando cojones.
Ocurre en las mejores familias.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
A cada cajón, su aldabón.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Buena condición vale más que discreción.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Hacerse de la vista gorda.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Copas son triunfos.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Maña y saber, para todo es menester.
Hay que creer, rajar o desastillar.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Hay que predicar con el ejemplo.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Donde no hay regla se pone ella.
Estar en tres y dos.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Casa de esquina, para mi vecina.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Adorar al santo por la peana.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Despedida de borrachos.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.