El pan comido, hace al que lo da amigo.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Mojarse el potito.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Eso es regar fuera del tiesto.
Bien está lo que bien acaba.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Buen corazón quebranta mala ventura.
La crianza es buena los trece meses del año
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Deja la h de ayer para hoy.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Dar con la puerta en la cara.
Quien debe y paga, no debe nada.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
La suerte y la muerte no escogen.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Lo escrito, escrito esta.
Real ahorrado, real ganado.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Bien vestido, bien recibido.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
Hierba segada, buen sol espera.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Mucho apretar, listo aflojar.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Lo comido por lo servido.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Los mejores médicos son: el doctor dieta y el doctor reposo.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Demasiado hacer el amor acaba en nada