Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
No compra barato quien no ruega rato.
No te pongas el parche antes de que te salga el grano.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Quien lee y escribe no pide pan.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Quitar la leña debajo de la caldera.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
La intención hace la acción
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Buena muerte es buena suerte.
Dios aprieta pero no ahoga.
A pan duro, diente agudo.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Come y bebe, que la vida es breve.
Amistades conserva la pared medianera.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Despedida de borrachos.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Al buen día, métele en casa.
El temor modifica tu conducta.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Cada cosa tiene su precio.
Hay ayudas que son lavativas.