Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
El amor, de necios hace discretos.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Más querría servir que recibir.
No hay secreto si tres lo saben.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Contra el flato, bicarbonato.
Al que le venga el guante que se lo calce.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Primero la firmita y luego la camita.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
La esperanza mantiene.
¡Chínchate un ojo!
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
A más servir, menos valer.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
El hombre apercibido medio combatido.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Dos es compañía, tres multitud.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Haz buena harina y no toques bocina.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
No eches toda la carne al asador.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.