Amor y señorío, no quieren compañía.
A los audaces la fortuna les ayuda.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
El hable es plata, el silencio es oro.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
A Dios, llamaron tú.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Hermano mayor padre menor.
El sentido común es, el menos común que ves.
El hábito es una camisa de hierro.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Secreto de tres, secreto no es.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Es ley la que quiere el rey.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.