La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Del ahorro viene la posesión.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
A grandes cautelas, otras mayores.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
El más avisado cae.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
A caballo comedor, cabestro corto.
En la causa está el remedio.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Cada oveja con su pareja.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
El mejor sol es el que calienta hoy
La gente discreta, no suelta la jeta.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
La excepción confirma la regla.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Quien tiene tienda que la atienda.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.