Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Toma y daca.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
A donde te duele, ahí te daré.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Cuanto menos bulto más claridad.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Írsele a uno el santo al cielo.
Te están dando Atol con el dedo.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Lo que no cuesta no vale.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Las indirectas del padre Cobos.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
La unión hace fuerza.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Hazte responsable de tus actos.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Quien nada pide, nada recibe.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Papel, testigo fiel.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
El mirón mirar, pero sin chistar.