Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
A donde las dan, allí las toman.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
La dieta cura más que el bisturí.
Viejo es Pedro para cabrero.
Por la muestra se conoce el paño.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
La pasión embellece lo feo
A cada santo su vela
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Cavas tu tumba con los dientes.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Nunca bailes en una barca pequeña.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.