De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Aquí hay gato encerrado.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
No gastes pólvora en gallinazos.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
El que quiere besar, busca la boca.
Pisar mierda trae buena suerte
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Más aburrido que mico recién cogido.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Nunca olvides tu casa.
El que pestañea pierde.
Dar una de cal y otra de arena.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
A mucho amor, mucho perdón.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Todo en la vida tiene su medida.
A quien presta nada le resta.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
El nuevo paga novicial.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
El blanco hielo de agua es mensajero
El hombre reina y la mujer gobierna.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.