Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Madurar viche.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
El cebo oculta el anzuelo.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Todo lo que no es dado es perdido
A malos ratos, buenos tragos.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Un suspiro es poco alivio.
Cuatro ojos ven más que dos.
Al engaño, con engaño.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
La variedad place a la voluntad.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Enero, claro y heladero.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
A quien habló, Dios le oyó.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Una vez al año, y ésa con daño.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Cuando seas padre comeras huevos.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.