El perro hambriento no teme al león.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Menos correr y más hacer.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
No coma cuento coma carne.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Flaco hombre, mucho come.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
La salud no consiste en estar delgado o gordo.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Carne a carne, amor se hace.
El hambre es una fea bestia
Con las buenas palabras nadie come.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
El vino, comido mejor que bebido.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Carne puta no envejece.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.