Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Bien guardar no es poco ganar.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
A más servir, menos valer.
Adonde no te llaman, no vayas.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Mudarse por mejorarse.
Nunca falta de que reírse.
Está comiendo zacate el burro.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Alli se puede comer por una peseta.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
No compra barato quien no ruega rato.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Pobre pero honrado.
Dinero no falte, y trampa adelante.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Guerra avisada no mata soldado.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
El que pide lo justo, recibe migajas.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Tu quieres que el león me coma.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.