El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Soñar no cuesta nada.
Te casaste, te frego.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Madre muerta, casa deshecha.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
La cama guarda la fama.
Ve despacio y no llegarás cansado.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
El demonio no duerme.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
El que duerme con niños amanece mojado.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Para aprender, perder.
Quien mal casa, tarde enviuda.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Buena fama es buena cama.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
No hagas mal y no habrás miedo.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Para uno que madruga otro que no duerme.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Quien casa una hija, gana un hijo.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Casa mal avenida, presto es vendida.
El que madruga, es sereno.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.