A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
La comida reposada, y la cena paseada.
Al mal segador la paja estorba.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Tres estornudos, resfriado seguro.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
No apruebes hasta que pruebes.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
No hagas bien sin mirar a quien.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
A consejo malo, campana de palo.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Conócete a ti mismo.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Si te casas con un hombre rico, es igual que sea feo o bonito.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Borracho que come miel, pobre de él!
No hay altanería que no amanece caída.
Tienes más cara que un saco perras.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.