Alforjas llenas quitan las penas.
No la hagas y no la temas.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Cabra manca, a otra daña.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
El que se casa, por todo pasa.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Estar como las putas en cuaresma.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Quien te altera te controla.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Pereza no alza cabeza.
A más oro, menos reposo.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.