La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Salud perdida, salud gemida.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Manda, manda, Pedro y anda.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Gente parada, malos pensamientos.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Cabra coja, mal sestea.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
Tierra por medio, para poner remedio.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Te casaste, te entera.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
A tal amo tal criado.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
No te fíes del sol de primavera.
A braga rota, compañón sano.
Cabeza loca no quiere toca.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
Fraile convidado echa el paso largo.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Suelo mojado, cajón seco.
El sol siempre reluce.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
No hay caldo que no se enfríe.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.