Casa oscura, candela cuesta.
Dama tocada, dama jugada.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Puta en ventana, mala mañana.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Justo peca en arca abierta.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Abuso no quita uso.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Mujer ventana, poco costura.
La avaricia rompe el saco.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Cosa hallada no es hurtada.
El casado casa quiere.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
Una palabra deja caer una casa.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Tener el juego trancado.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
En casa llena el loco no se apena.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Pobreza, víspera de vileza.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Llena o vacía, casa que sea mía.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.