Más verga que el Trica programando.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Madre ardida hace la hija tollida.
Mucho ruido y pozas nueces.
De barriga gigante, pedo retumbante.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Cojo con miedo, corre ligero.
Vida bien concertada, vida holgada.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Café cocido, café perdido.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
A la hija, tápala la rendija.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Un fresno es bueno delante de la casa.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Con dinero baila el perro.
Sueño sosegado no teme nublado.
En cada casa, un solo amo.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Boca con boca se desboca.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
En boca cerrada no entran moscas.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Las cosas en caliente pegan.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
El papel que se rompa él.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
O Cesar, o mierda.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.