Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Una abeja no hace colmena.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
Dificulto que el chancho chifle.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
A tal amo tal criado.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Burro suelto del amo se ríe.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Al pan se arrima el perro.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Hasta lo que no come le hace daño.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
El pájaro no se caga en el nido.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
El que más come, menos come.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
No hay borracho que coma lumbre.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Buey que rumia, nada le duele.
Para su casa no hay burro flojo.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Si la perra es bola, es mejor para el perro.
Comer y rascar todo es empezar.