Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Un pie calzado y otro descalzo
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
De luengas vías, luengas mentiras.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Buen podador, buen viñador.
Ofrecer el oro y el moro.
Apaga la luz, Mañosón!
El que fía, o pierde o porfía.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
A fullería, cordobesías.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
El gato maullador, nunca buen cazador.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
El mal caldo, hirviendo y soplando.