Caminito comenzado, es medio andado.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Ir a amarrar el zorro.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Con el engañador, se tú mentidor.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Volverse humo.
A diente cogen la liebre.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
El que no llora no mama.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
A poco pan, tomar primero.
Esquílalas pero no las desuelles
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Bollo de monja, costal de trigo.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Al buen vino, buen tocino.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
De bajada todos los santos ayudan
A nadie le amarga un dulce.
Lo escrito, escrito esta.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Burlas de manos, burlas de villanos.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Palabra de cortesano, humo vano.
Otoño entrante, barriga tirante.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Can que mucho lame, saca sangre.
Las paredes tienen oidos.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Bueno de asar, duro de pelar.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.