Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Llegar y besar, suerte es singular.
Jugar bien sus cartas.
Tragando aunque sea saliva.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Yantar sin vino, convite canino.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Cada ollero alaba su puchero.
Para ser bella hay que ver estrellas
Depende de cómo caigan las cartas
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
De joven maromero y de viejo payaso.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Bailarines en cojos paran.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Asno con hambre, cardos come.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Matar dos pájaros de un tiro.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Ron, ron; tras la capa te andan.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Más se junta pidiendo que dando.
Hazte la fama y échate a la cama.
Llegar a la capada.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Escucha el silencio... que habla.
Por San Miguel se cata la miel.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Ser el último orejón del tarro.
Échale guindas al pavo.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
El gañán y el gallo, de un año.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Olvidar una deuda no la paga.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.