Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
No seas mono, porque te bailan.
Mojarse el potito.
Jugar a las cartas vistas.
Canción de la transición.
Tras buen soplo, buen sorbo.
En Octubre echa pan y cubre.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Me lo contó un pajarito
Alegría amagada, candela apagada.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Al freír será el reír.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
El primer deber del amor es escuchar.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Las palabras se las lleva el viento.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Su ladrido es peor que un mordisco
El que come y no da, en el cielo lo verá.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
La gotera cava la piedra.
Se queja más que la llorona.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Adorar al santo por la peana.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Voy a ir hacer un mandado.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.