Paga el puerco lo que hizo el perro.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Viejo con moza, mal retoza.
El que se convida, fácil es de hartar.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Ocio, ni para descansar.
Comer en bodegón y joder en putería.
Al buen sordo, pedo gordo.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
O faja o caja.
Peor que pulga en la oreja
A virgo perdido nunca falta marido.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Tu quieres que el león me coma.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Bicho malo nunca muere.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Y vuelta la burra al trigo.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Maestre por maestre, seálo éste.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Fiado has, tu pagarás.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.