El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Hablar a calzón "quitao".
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Es tonto, pero se mete en casa.
Perros y gatos, distintos platos.
Es más fea que un coco macaco.
A grandes males, grandes enfermos.
Comer sin vino, comer canino.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Al potro y al niño, con cariño.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
De cualquier maya sale un ratón.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
A amo ruin, mozo malsín.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Arriba canas y abajo ganas.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Mucho ruido y pozas nueces.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Caranga resucitada pica muy duro.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Tiene la cola entre las patas
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Cada cual en su corral.
Tiene la cola pateada.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Aún queda el rabo por desollar.
Boca con boca se desboca.
Buena vida, padre y madre olvida.
Inútil como cenicero en moto.
Mal mascado y bien remojado.
Ha de salir la corneja al soto.
Así se mete, como piojo en costura.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.