Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
A diente cogen la liebre.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Tanto ganado, tanto gastado.
Va para atrás como el cangrejo.
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
Ojo por ojo, diente por diente.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
La soga siempre parte por lo más finito.
El que ama, teme.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Manos duchas comen truchas.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Depende de cómo caigan las cartas
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Mas vale ser afilador que labrador.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Al que le pique, que se rasque.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
Una familia unida come del mismo plato.
Cada cual es hijo de sus obras.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Gota a gota, la mar se agota.