Como canta el abad, así responde el sacristán.
La mejor de todas las mujeres, es la que gusta a todos los hombres.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
El tiempo es el mejor consejero
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Errar es humano.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Las armas las cargan el diablo.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
De los hombres se hacen los obispos.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Santo que mea, maldito sea.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Casa ordenada, casa salvada.
Por el becerro se amansa la vaca
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
El que mucho escoge poco coge.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.