Nadie aprende por cabeza ajena.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
El amor no respeta a nadie
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Nadie da nada a cambio de nada.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
La calle es camino de todas partes.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
El que calla, otorga.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Principio quieren las cosas.
Quien no ama no vive
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Se sincero y honesto siempre.
El que manda, manda.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Maña y saber, para todo es menester.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
El que la hace, la paga.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
De boca para fuera.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
A grandes males, grandes enfermos.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Nada es barato sin una razón.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
La confianza da asco
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Un protector es como un manto.