Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
No le pongas tanta crema a tus tacos.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
A árbol caído, todo son piedras.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Alba roja , vela moja.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Manda, manda, Pedro y anda.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Cada pez en su agua.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Búho que come, o muere.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
A cada lechón le llega su noche buena.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
El que es sabio nunca enceguece.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Pan con sudor, sabe mejor.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
El que las sabe, las tañe.
Buen pedidor, mal dador.
Estas más puesto que un calcetín.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.