El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Maestre por maestre, seálo éste.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
El que se queja, sus males aleja.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Hasta los gatos quieren zapatos.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Iguales, como cabo de agujeta.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Ojo por ojo, diente por diente.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Tiene la cola pateada.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Parecer uña y carne.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Fiado has, tu pagarás.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
Se las sabe por libro
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Es un pillo de siete suelas.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.