Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Estoy como gallo en corral ajeno
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Nada es barato sin una razón.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Hay miles de miserias en un solo amor
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Los difuntos, todos juntos.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La conciencia vale por cien testigos.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Están separados, como el agua y el aceite.
El que persevera triunfa.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.