Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Todos la querían y entre todos la mataron.
El sabio calla, el tonto otorga.
De uvas a peras.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Dios no se queda con nada de nadie.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Víbora que chilla no pica.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
En ningún apostolado falta un judas.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
En todas partes tiene la semana su martes.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
De dos males, elige el menor.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Manda, manda, Pedro y anda.
A un traidor, dos alevosos.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.