Tal para cual, Pedro para Juan.
Juntos pero no revueltos.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
A barbas honradas, honras colmadas.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Donde comen dos comen tres.
No hay cosa que no tenga su contra.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
A marido ausente, amigo presente.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
El que se brinda se sobra.
Idos y muertos es lo mesmo.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Nunca un peligro sin otro se vence.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Todo tiene un fin.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Mas vale ser afilador que labrador.
Cada mozo lancee su toro.
A cada día su pesar y su esperanza.
El que tiene es el que pierde.
Hombre prevenido vale por dos.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Divide y vencerás.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Freídle un huevo, que dos merece.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Son cáscaras del mismo palo.
Cada cual decía del amor que tenía.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
El hombre es para el hombre un espejo.
Nada tiene al que nada le basta.
El que siembra, cosecha.
Vive tu vida y no la de los demás.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo