Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Burro apeado no salta vallado.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
A tal amo tal criado.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Bestia alegre, echada pace.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
A cada lechón le llega su noche buena.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Al potro que le alabe otro.
Cada pájaro lance su canto.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Cada cosa pía por su compañía.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
La zorra se conoce por la cola.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
A otro perro con ese hueso.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Que cada cual espante sus pulgas.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
La mujer y la gallina, pequeñina.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.