Quien siembra, siega.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
A burra nueva, cincha amarilla.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
A bestia loca, recuero modorro.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Secreto a voces.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Redondear la arepa.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
El que teme padecer padece ya lo que teme.
A gran calva, gran pedrada.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
En cada tiempo, su tiento.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
A palabra necias, oídos sordos.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
El cebo oculta el anzuelo.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Cada villa, su maravilla.