Cuando otro sufre, es madera que sufre.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
El que la sigue la consigue.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Calma piojo que el peine llega.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
A cada santo su vela
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
El mirón, ¡chitón!.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Al mal dar, tabaquear.
Donde hay juncos, agua hay junto.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Tiene más dientes que una pelea de perros
A todo coche, le llega su sábado.
Dar en el clavo.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Amor grande vence mil dificultades.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Es como llevar leña para el monte.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
El que muda de amo, muda de hado.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
La miel no se ha hecho para la boca del asno.
Desbarata hasta un balín.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
El que mucho escoge poco coge.
Quien tiene arte va por todas partes.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
A cada paje, su ropaje.
A otro perro con ese hueso.
El que ríe el último, ríe dos veces.