Chiquita, pero matona.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
No mantengas más gatos que los que cazan ratones.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
pajero como tenedor de oveja.
Le busca las cinco patas al gato.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
El cebo es el que engaña, no la caña.
Matar dos águilas con una sola flecha.
No hagas leña del árbol caído.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Come santos, caga diablos.
El roble como nace y el pino como cae.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Ser el último orejón del tarro.
Cada santo tiene su candela.
No hay que buscarle tres pies al gato.
El último mono es el que se ahoga.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Con gente mal criada, nada.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Puro de Cobán, solo comen y se van
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.