Ponerle el cascabel al gato.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Dios aprieta pero no ahoga.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
De luengas vías, luengas mentiras.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
El vicio, saca la casa de quicio.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Fingir locura, es a veces cordura.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
El que más puede, más aprieta.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Al último siempre le muerde el perro.
El que tiene buba, ése la estruja.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Nadie le da vela en este entierro.
Juegos de manos se van al culo.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Un indio menos, una tortilla mas.
Boca sin dientes, casa sin gente.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Molino cerrado, contento el asno.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Qué pacaya te echaste encima!
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Reino dividido, reino perdido.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.