Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Nadie da palos de balde.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Quien mocos envía, babas espera.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Bien o mal, junta caudal.
Ver pecar, convida a pecar.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Dando y tomando, no cabe engaño.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
A cabo de rato, Andújar.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Tal padre, tal hijo.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Secreto a voces.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Carne a carne, amor se hace.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.