Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Las penas con pan son buenas.
Al rey muerto rey puesto.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Es más terco que una mula.
Buey que muge, todos le temen.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Aseada aunque sea jorobada.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
El ladrón juzga por su condición.
Cada panadero blasona de sus panes.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Más enredado que un kilo de estopa.
Cada día olla, amarga el caldo.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
De lo vedado, un solo bocado.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Las penas de amor las quita el licor
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
La muerte a nadie perdona.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Está como aji titi.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Muchas hormigas matan un camello.
A la cabeza, el comer endereza.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Hija que casas, casa que abrasa.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.