En tiempo de verano, el capote con su amo.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Bella por fuera, triste por dentro
De una espina, nace una rosa.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Quien más tiene, más quiere.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Hortelano tonto, patata gorda.
Con chatos, poco o ningún trato.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Al potro que le alabe otro.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Más ordinario que un moco en una corbata.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Al asno lerdo, arriero loco.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Quien anda mal, acaba mal.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Amor de amos, agua en cestos.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.