Hacerse la boca agua.
Leer entre renglones.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Pa' todo hay fetiche.
Por el interés te quiero Andrés.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Para el avaro, todo es caro.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
El burro adelante y la carga atrás.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Más vale aprovechar que tirar.
Andarse por las ramas.
Hacer pinitos.
La sugestión obra.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Inclinar la balanza.
El que presta, a pedir se atiene.
Pan casero, de ese quiero.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Dinero no falte, y trampa adelante.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Ir de trapillo.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Cada cosa tiene su precio.
Quien vende barato vende doblado.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Araña muerta, visita cierta.
Palabras sin obras, barato se venden.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Quien vengarse quiere, calle y espere.