El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Mano de hierro en guante de seda.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Leerle a uno la cartilla.
De uvas a peras.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Molino cerrado, contento el asno.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
A buen amigo buen abrigo.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Roma, acuerdos y locos doma.
Picha española no mea sola.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Borrón y cuenta nueva.
Más perdido que perro en misa.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Arrieros somos y en el camino andamos.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.