Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Quien te adula, te traiciona.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Al mal circo le crecen los enanos.
Mojarse el potito.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Más vale tarde que nunca.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Rana en el fondo del pozo.
El mandar no quiere par.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Pobre pero honrado.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Quien pregunta, no yerra.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Al roto, patadas y porotos.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.